Serie Conmemorativa: Un Manual para la Equidad

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En conmemoración del Día Internacional de la Mujer, COLADIC-RD publica las reflexiones de varias mujeres lideresas de nuestro país en torno al tema de Naciones Unidas de este año, "Por un planeta 50-50". En esta serie también se exponen sus opiniones sobre los desafíos de la mujer dominicana desde sus experiencias personales y profesionales.

 

II.

Dra. Flor Rojas. Directora Ejecutiva del Instituto Nacional de Migración. En 1983, inició su carrera internacional en el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) como Asesora Legal en la República Dominicana, y a partir del 1987, pasó a ocupar puestos de Oficial de Protección en El Salvador y Costa Rica. Del 1991 al 1993 ocupó las posiciones de Jefa de Misión en Honduras, del 1995 al 1999 fue Representante Adjunta en la Oficina Regional del ACNUR para México, Cuba, Panamá, Belice y todos los países de Centroamérica. Fue Representante Adjunta del ACNUR en Lusaka, Zambia (1993-1995), Representante en Grecia (1999-2002) y Representante Regional para los Países del Sur de América del Sur (2003-2008), donde obtuvo en reconocimiento a su trabajo, la promoción de más alto nivel alcanzado por un/a nacional a la fecha en ese Organismo Internacional.

 

 Foto.Flor.Rojo

UN MANUAL PARA LA EQUIDAD

 Artículo compartido por su autora y publicado en su blog, florrojas.wordpress.com

Hoy 8 de marzo, es el día del año destinado a revisar las metas alcanzadas en torno a la igualdad y equidad de género en la sociedad mundial.

Nueva vez, las declaraciones públicas tanto de los organismos internacionales como de los gobiernos, consisten en el envío de mensajes, unos promoviendo la necesidad de avanzar con esta meta y los otros reiterando sus compromisos bien intencionados para dar con el cumplimiento en el plano gubernamental. Los medios informativos por su parte, recogiendo todo lo que acontece ese día, desde estadísticas, hasta artículos y entrevistas diversas.

En efecto; al decir del Secretario General de la ONU, durante la Asamblea General de ese organismo internacional celebrada en septiembre 2015, señalo que; como jefas y jefes de Estado, y de gobierno, tienen el poder y la responsabilidad de garantizar que la igualdad de género es y sigue siendo, una prioridad nacional.  Esto dijo durante su discurso, destinado a lograr el compromiso de poner fin a la discriminación contra las mujeres para el año 2030.

Pero el interés del Secretario General, Sr. Ban Ki-Moon fue el de reiterar la necesidad de que asuman el compromiso que no pudo ser alcanzado durante el periodo de los objetivos del milenio[i] finalizado el pasado año, por parte de los Estados, y como resultado, esta meta no lograda, pasa ahora a lo que se llama La Agenda 20/30 enfocada en: Los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Logro de la Igualdad de Género.

Al abordar esta cuestión, la pregunta obligada es qué significado tiene el postergamiento de este compromiso de parte de los Estados miembros de la ONU. A mi entender, es tan simple como reconocer, que los Estados y sus gobernantes en quince años no cumplieron, porque en sus agendas nacionales, esta meta no constituyo una prioridad. 

En este sentido, vale decir que si los compromisos que se asumen a nivel internacional o regionales, no se incorporan en el plano practico a las políticas públicas de los países, en vano se están asumiendo obligaciones que nunca serán cumplidas a cabalidad.    

Adicionalmente, considero otra gran conclusión –esta vez- dirigida a las mujeres, es que para lograr el propósito esperado de igualdad entre los humanos; es necesario en el presente, apoderarnos las mujeres de este compromiso, para que los cambios se concreticen, desde una práctica concreta y específica en el día a día. 

Es decir, si nos situamos en un mundo utópico, estaríamos   escribiendo un manual o protocolo de equidad que trascienda los intereses particulares de las organizaciones de mujeres y grupos, de las involucradas en política partidista, de las que se consideran por encima del resto por sus éxitos individuales, y nos aferremos a lo que nos es común; lo cual es la consecución de este objetivo. Y no se trata de una conspiración, sino de lo que hemos aprendido a través de la historia, cuando cientos de mujeres lograron el derecho al sufragio universal, gracias a un movimiento de mujeres iniciado a comienzo del siglo XVII.  Ese modelo de esfuerzo conjunto, al que más tarde se sumaron los hombres, fue lo que dio como resultado que hoy, las mujeres obtuviéramos el derecho al voto. 

Es decir, a modo de conclusión, que resulta imposible aceptar que de milenio en milenio y de agendas en agendas, se posponga en todo el mundo este examen del derecho de la mujer a la igualdad. No dejemos esta responsabilidad únicamente a las futuras generaciones, porque es nuestra tarea.



[i] Los Objetivos del Milenio, fueron ocho propósitos de desarrollo humano, fijados en el año 2000, que los 189 países miembros de la ONU acordaron conseguir para el año 2015.