Reseña Jurisprudencial: Derecho de Expresión y Libertad Religiosa

Escrito por 
Por Lic. Lillian De Peña Fernández 
 
Caso Mouvement Raelien Suisse vs. Suiza, Sentencia del 13 de julio de 2012
 
La Asociación peticionaria del presente caso, el Movimiento Raeliano, es una asociación sin fines de lucro fundada por Claude Vorilhonn también conocido como (Rael). Fue creada en el año 1976 en la ciudad Ginebra, cuyo objeto principal es propiciar las buenas relaciones con los extraterrestres. En el presente caos, la administración policial local negó autorización al Movimiento Raeliano para colocar en la vía pública un letrero que se leía “El mensaje de los Extraterrestres” en la parte inferior la dirección web del movimiento, el teléfono de contacto en Francia y la frase “La ciencia al fin remplaza la religión.”
 
La administración policial local fundamento su decisión en que el Movimiento Raeliano estaba involucrado en actividades que contravenían el orden público y un reporte parlamentario sobre sectas Francés del 1995. El movimiento ante esta negativa recurrió la decisión ante el Consejo Municipal de la ciudad de Neuchatel, la cual rechazó la petición por considerar al movimiento como una secta peligrosa que no tenía el amparo de la protección a la libertad religiosa y de expresión. Finalmente, la Corte Administrativa consideró que a pesar de que el contenido del mensaje del letrero ni las imágenes eran ofensivas, el contenido de la página web y los libros que se publicitaban en la misma eran contrarios al orden público. Además, según las autoridades suizas, existe la posibilidad de que las publicaciones e ideas del Movimiento Raeliano conduzcan a abusos de menores por parte de algunos de sus miembros.
 
La asociación peticionaria invoco la violación a los artículos 9 y 10 de la Convención Europea de los Derechos Humanos, relativos a la libertad de expresión y religión. La Corte consideró que ciertamente el gobierno había interferido en el derecho de expresión de la asociación, consagrado en el art. 9 de la Convención, al no autorizarla a impartir sus ideas y creencias a través de una compañía publicitaria en la vía pública. Sin embargo a la luz de lo que disponen dichos artículos, la Corte decidió que dicha interferencia no contraviene el artículo antes mencionado debido a que se cumplen con los requisitos establecidos en el párrafo segundo sobre la limitación del derecho. En el presente caso la interferencia estaba “prescrita en la ley”.
 
En este sentido, la Corte fundamenta su fallo en dos ámbitos: prescripción en la ley y los objetivos legítimos. Analizan que la interferencia era legitima en virtud de que estaba fundamenta en el artículo 19 de las regulaciones administrativas municipales que prohíbe la colocación de letreros inmorales; en cuanto a los objetivos legítimos, la Corte consideró que era relevante la preocupación del gobierno en la prevención del crimen, y la protección de la salud y la moral de los ciudadanos, para restringir el derecho en cuestión.
 
Finalmente, el Tribunal Europeo se pronunció, considerando que la restricción del derecho a la libertad de expresión queda justificada por razones de interés público. La Corte declaró el recurso admisible, rechazó la violación al artículo 10 de la Convención y dispuso que no era necesario el examen por separado del artículo 9 de la Convención.
Rael